Aprendí que para cantar, no debes de pensar...
Sólo debes pensar en la nota, el ritmo de la canción y seguirlo con los latidos de tu corazón. Si empiezas a meter pensamientos personales, psicológicos, emocionales o cualquiera que no este incluido en estas categorías, por más que quieras, LA CANCIÓN JAMÁS SALDRÁ BIEN.
Cantar es olvidar todo lo exterior, incluso salirte de ti misma para transformarte en una parte de la canción. En una nota más.
