Eres como uno de esos perros maltratados a los que nadie quiere. Por más que los eches a patadas, una y otra vez, siempre vuelven agitando la cola y con la cabeza gacha. Suplicantes. Esperando que esta vez sea distinta. Convencidos de que esta vez harán algo bien y los querrás...
Solo diré ¡auch! y que La chica del tren es un libro adictivo, jajaja. ¿No me cree? compruebelo. Me hizo pensar en que a veces sufrimos maltrato y "por amor" te niegas a verlo. ¿Le ha pasado?
