No sé cómo ni cuando comencé a sentir esta montaña de ansiedad. Ir a terapia me ayudó a recordar aquella clase del coro donde Óscar mencionó que, para llegar a una nota alta, el secreto es verla desde arriba.
Hay días en que mi amiga ansiedad me dice que publicar es una tontería; que nadie lo verá, leerá, notará ni le importará. Por lo tanto, es mejor no hacerlo.
Puede que algo de eso sea cierto, pero, siento que necesito hacer este ejercicio para silenciar aquella voz que insiste en invalidarme.
Prefiero publicar y que esto se convierta en un tipo diario con escritos feos, que en un futuro me den algo que leer o recordar a quedarme con las ganas.
Bla bla bla...mejor llamaré a esta sección: Desde arriba