Ir al contenido principal

La quebrada

No recuerdo el día exacto que visitamos este maravilloso lugar de noche (si recuerda, mi cámara se descompuso y esta foto no es mía). Es la segunda vez que me quedo sin aliento al ver saltar a los clavadistas (niños de 7 años hasta treintones, que se yo), escuchar reventar las olas en un "recoveco" (según palabras de mi mamá) y contra la gran cantidad de piedras que se encuentran alrededor de donde se puede observar el show.
No me hagan mucho caso, pero creo que este hermosisimo y peligroso espectáculo solo se puede observar en Acapulco. 

Casi me traigo hasta el DF a un clavadista (?) jajajajaja...