Todo empezó cuando mi galleta me supo húmeda, después con un "¿Podemos hablar contigo, Silvia?" y después de eso, el cielo se puso gris, mis ojos se inundaron y los 3 se aguantaron las lágrimas para darme fuerza. Después no podía con lo rojo en mi cara y todo se volvió amargo.
Como lo había escrito, Stylerz no era un simple empleo, es claro que yo no lo vi (ni lo veré) de ese modo, para mi significaba un lugar en el que me sentía un poco más yo, sentía que podía aportar algo al mundo y juro que esa sensación ha sido de las mejores que he vivido.
Es increíble como ni mil abrazos muy fuertes pueden llenar el vacío que sentí (y siento) desde la noticia. Sé que todo esto pasa porque vienen cosas mucho mejores, quiero creer que es una señal para decirme que estoy lista para otros retos, es tiempo de hacerme más fuerte y que deje nockeada a la antigua yo.
Desde el viernes traigo muchas palabras atoradas, ideas desacomodadas y no sé bien como sacarlas de mi. Mucha melancolía me invadió y no sé como llegue viva a casa. Una mezcla de tristeza porque ya no soy parte de tan hermoso y maravilloso equipo, porque ya no tendré como jefes a 3 personas que me enseñaron demasiado, aunque no lo crean, no solo aprendí cosas superficiales como las cosas que hay en un salón de belleza, marcas, tendencias, nombres, programas e información, me llevo muchas risas de las peleas interminables de Ale con David, el sonido de la risa de Marcial al escucharlos o de las cosas que yo decía o hacía, el acento chileno de Caro, mucho menos cuando se le salía lo mexicano, los consejos, ánimos y música que me enseño Mayei. Las ganas de todos de querer sacar la empresa adelante porque se ha transformado en algo tan importante como la vida misma. La cara de todos al finalizar una "sesión" de ideas y la burla de todos cada vez que se anunciaba otra. La emoción cada que pasaba algo magnifico. La sensación de formar parte de un equipo bastante bien acoplado y con el mismo objetivo, ir todos en la misma dirección en contra de la corriente, pero todos juntos.A lo mejor está mal que me haya encariñado tanto con un trabajo y las personas, tal vez por eso no sentía que fuera un trabajo, pero no sé hacer las cosas de otra manera. A lo mejor por eso tuve que salir así o de otro modo, no me hubiera atrevido a seguir adelante.












Comentarios
Publicar un comentario