¡¡¡Feliz 2024!!!
Ojalá que este lleno de salud, amor y trabajo. Gracias por leerme otro año más.
Ya no quiero prometer que escribiré más o haré algo porque parece que es una maldición para no hacerlo.
Estos días me gustaría ser poeta o al menos, tener más elocuencia y facilidad de palabra para poder plasmar algo digno para mi gatita más hermosa, fiel y cariñosa que haya existido en la faz de la Tierra.
Dedicar algo lo suficientemente hermoso para mostrar lo mucho que la amo y cuanto la extraño, poder describir el hoyo que dejo en mi pecho y lo que daría por haber podido evitar que saliera.
Por despedirme o hacer un gran homenaje a tan gran gatita negrita de mis amores. Tener una foto lo suficientemente linda, hermosa y buena para mostrar TODO lo que era ella en mi vida y en la de muchos.
Hay días que envidio mucho a la gente que tiene la fortuna de despedirse de sus mascotas, de pelear con ellas hasta el final de sus días.
Desde que era pequeña siempre he creído que tengo una tipo maldición por la que pagan mis gatos, porque siempre terminan siendo arrebatados de mis brazos en los momentos menos esperados.
Uno pensaría que con el tiempo me debí haber "acostumbrado" y ya no me dolería tanto como cuando tenía 7 u 8 años; lo "sorprendente" es que si, me sigue doliendo tanto o más que la primera vez que un día ya no regreso mi Minino, mi primer gato, un gato siámes que apenas si me quería porque yo siempre he sido muy encimosa con todos.
Con el tiempo he aprendido a que se les debe dar espacio, respetarlos y adorarlos para que ellos, si quieren, te puedan "elegir" y si no, les debes amar a su modo, a su espacio y a tu tiempo.
Pero después, el dolor se hizo más grande cuando mi Pitufina o mi chicharito no volvieron a casa. Me gustaría saber como o que hice para ya no sentir tanto dolor, pero creo que voy cachando que el dolor siempre ha estado ahí, sólo me había olvidado de la sensación.
Llegué a pensar que cuando "fuera grande" ese tipo de cosas ya no me sucederían por alguna clase de magia o que si llegaba a pasar, sería demasiado sabia y madura para enfrentarlo.
Pero resulta que me siento más desubicada que cuando era niña y hasta empiezo a pensar que los animales corren más peligro conmigo que en la calle (pero soy consciente que eso lo dice mi ansiedad con la que he entablado conversaciones en este año para conocerla mejor, pero ese es otro tema).
**** Nota: esto lo escribí el 26 de noviembre y estaba muy muy triste ****
Desde que se fueron el color de su pelaje traspaso mi piel y empezó a consumir mi energía hasta formar un enorme hoyo que me hace sentir mucha infelicidad en los momentos de soledad y por cada sonrisa fingida se multiplica la sensación de vacío.
Desde entonces, tengo miedo que se repita cualquiera de las 2 tragedias, mi ansiedad me dice que debo tener más fotos, vídeos y planes de prevención o emergencia.
Debo encontrar una marca distintiva de cada uno porque el amor y lo especial que son para mi, no se pueden plasmar en una foto, en un papel o trasmitirlo en una platica cara a cara.
Tengo la sensación de que debo consentir más a los que tengo a mi lado porque no puedo saber cuando será su último día conmigo, valorar cada momento porque todo siempre pasa muy rápido.
Incluso, tener dinero disponible por si de suerte aparece el más pequeño o tengo que ofrecer una cantidad mayor para que la gente me tome en cuenta y se de cuenta de "lo mucho que quiero a mi gato".
Desde que se fueron he conocido varios santos, dioses, religiones, creencias que me había olvidado que tenía; he aprendido a distinguir sonidos, sentimientos, pensamientos y sueños.
Mis letras se concentraron en fuerza de mi voz para tratar de llegar a más rincones sin saber el verdadero resultado.
Me siento sola, asustada y triste por no tener alguna mínima noticia de mi gatito, de no haberme despedido "bien" de ninguno de los 2 que me deja con una sensación fea de saber que ellos pudieron sentir algo con más fuerza o que la sienten tanto o más que yo.
Desde que se fueron tengo miedo de olvidar su voz, sus recuerdos. Mi mente duda que en verdad vivió momentos hermosos a sus lados y que sólo los soñé.
Ya no quiero sentir esta culpa por saber que pude hacer más y que cuando enfrente esa pregunta no sepa que responder porque a pesar que he hecho varias muchas cosas, siento que no son suficientes o tendría mejores resultados o, al menos, no tendría esta sensación.
A los 5 minutos entiendo que es mi ansiedad, sólo necesito respirar, no retener sentimientos y dejar que me inunden, buscar alguna idea rescatable; pero estoy en un mar agitado, negro, furioso y desbordado imposible de controlar.
Ya es tarde, el nudo se hace más grande en el pecho, creo que se extendió al estómago y quiero explotar, correr lejos de mi, de mis propios sentimientos porque me lastiman más; pero no, debo agradecer tenerlos y sentir todo esto que siento.
El escribirlo ya es avance y el publicarlo más. La terapia funciono, el nudo se deshizo y las lágrimas ya no salen tan "fácil" ante cualquier provocación que no tiene nada que ver con mis gatitos. O a lo mejor, la tristeza se hizo mi amiga.
Un día a la vez...
Todos los días me despierto con la esperanza de encontrarlo dormido en mis pies como la última vez que lo vi y que todos estos sentimientos que siento en el corazón se hayan quedado en el recuerdo de una horrible pesadilla que se me quitará al abrazarlo fuerte contra mi pecho y se me olvidará con oír su ronroneo hasta volver a quedarme dormida.
Hoy, las lágrimas se han mantenido a raya. Siento que he comido mejor y el dormir...ya no estoy segura si mejora o no, así que no puedo darme un diagnóstico certero.
Ya no sé si la tristeza hace que salgan las palabras o la ausencia de ella. Siento que escribo como sin alma, me pongo a pensar que mi propio yo se fue aquella mañana del 17 de junio con él.
Las letras no se acomodan bien porque parecen poco, he olvidado que pueden transmitir sentimientos y emociones pero también me digo que no sirven de nada porque nadie las quiere leer, mucho menos en postes de luz con la foto de un gato negro con los ojos grandes y la cola larga.
La música suena vacía porque lo único que deseo es escuchar que me responda con su característico chillido después de gritar su nombre por las calles, ubicarlo y traerlo a casa.
Camino por las calles tratando de encontrar mi felicidad en 4 patitas, gritando mi esperanza para que la gente se apiade de buscarlo conmigo o mejor aún, me de algún mínimo indicio de que lo vieron para plantarme ahí hasta recuperarlo.
Hablo con los árboles porque ellos son los guardianes que escoltan la calle y seguramente son los únicos testigos de ver a mi pequeño negrito correr asustado, confió en ellos para que se conecten con su colita larga, la use como antena y lo guíen de regreso a casa o a mi encuentro.
Prendó velas con mucha fe para iluminar su camino y mantener mi esperanza, pero sobre todo, mi ánimo; para no sentirme tan sola en este mundo enorme y tener una compañera de llanto para fortalecer mi corazón.
Hablo con los gatos que me encuentro con el deseo de que me guíen hacía él o que al menos, no sean tan indiferentes como lo somos los humanos y me respondan aunque no entienda lo más mínimo.
Lloro como si cada lágrima fuera a formar su pequeño cuerpo a mi lado o pudieran regresar el tiempo para evitar que se saliera.
Me desespero de no encontrarlo como si eso lo mantuviera a salvo de perros horribles que lo quieran dañar, de humanos que lo quieran envenenar o usar para cualquier cosa terrible por creencias ridículas.
Combato pensamientos pesimistas porque son los únicos que lo pueden mantener a salvo del mundo cruel del que intente protegerlo sin éxito.
He tardado en escribir porque me siento egoísta por sólo estar hablando de mi dolor cuando lo verdaderamente importante es que mi gatito se encuentre bien donde quiera que esté.
No quiero ser consciente del tiempo que ha pasado desde su desaparición porque me da más angustia, miedo, ansiedad e impotencia por no poder encontrarlo.
Aprovecharé este tiempo que soy anónima por 5 minutos, agregando que a nadie le importa y que de pilón, no sé que más publicar para poner:
El calendario de pared marcaba su número de la suerte, pensó que no podía recibir una mala noticia aún si el cuerpo temblaba, el estómago se encogía esperando el golpe de lo que se venía.
La intuición susurraba algo de lo que estaba segura en algún rincón pero lo demás no querían creerle, se tuvo que ir a la oscuridad porque todas las emociones la callaban y molestaban, se sentían incomodos con su "poder", principalmente la alegría y "la energía positiva" porque el corazón las bombeaba más rápido para tratar de que nadie más oyera a la intuición pregonar que tenía razón.
Fuera del cuerpo, se percibía como taquicardia obligando a realizar ejercicios de respiración pensando que la culpable era la ansiedad.
Todos se mantenían en guardia, la música anestesiaba pero aún así a veces le susurraban al oído que revisara la bandeja de entrada.
Cerca de las 15:30pm ahí estaba la respuesta que ponía a todos en alerta para ver que emociones se desataban hacia la meta.
La misma canción que 4 años antes anunciaba que había conseguido el empleo, ahora sonaba como fondo para avisar que no se había conseguido está vez...
![]() |
| Weheart |
Siento que mi moustro interno se hizo más fuerte porque un “simple” outfit ya no lo aturde, confunde o lo deja callado. Se volvió necio e incontrolable porque no quería ni negociar.
No sé si creció o yo me hice pequeña.
Le llevé flores pero creo que era alérgico porque me las aventó en la cara.
Lo pinté de colores “alegres” pero se burló de mi.
Le propuse vestirlo con prendas kawaii pero se negó a probarlas porque decía que se veía ridículo.
Le puse música pero tenía un megáfono que le servía para gritarme cosas horribles y no me dejaba disfrutar la magia que en otras ocasiones, los compases y ritmos me ayudan.
Me quedaba en silencio para acompañarlo solamente, pero aprovechó para hacer una fiesta y desatar demonios que estaban enjaulados.
Él sabe que escribir me dan la fuerza necesaria para enfrentarlo, no le gusta que lo describa por eso se adelanto y secuestro mis palabras para mantenerme incomunicada.
Amarró mi voz y el disfrutar cantar, la única manera de que no me lastimará era durmiendo, pero me despertaba temprano cuando susurraba escenarios terribles para evitar que descansará.
Es como si agua negra me rodeará y mi mente se defiende llorando, confieso que he sido un poco cobarde porque no he enfrentado el miedo como en ocasiones anteriores, es como si me hubiera olvidado de como lo logré en eventos pasados y hasta me desconozco por momentos.
Los pensamientos me invaden y sólo tengo energía para tirarme al piso, esperar que me golpeen hasta que se cansen o me enoje lo suficiente y, tal vez así, tener el valor de levantarme para pelear.
Me tenía en el suelo gritando y con ataques de ansiedad, con llanto incontrolable y pensamientos oscuros hasta que Amito me tomo la mano y conocí la canción correcta… parece que al moustro le gustó porque se calmó, se puso a bailar, cantar y llorar de la hermosa sensación que produce la voz de Aurora, tanto que ahora no puede dejar de reproducirla.
Perdón tantos post un poco oscuros.
No es la primera ni será la última vez que me "corran" de algún trabajo. Al final, es una relación (estrecha o no pero es relación) que debe convenir a ambas partes en todo sentido.
Hace tiempo mencioné que en el campo de trabajo en esta área era muy amplio, lo que no contemple es que también hay muchas personas buscando empleo.
He llegado al punto en qué no sé si es porque me faltan conocimientos, estoy postulando para puestos que no son para mi o simplemente me estoy auto-saboteando.
Desde que me dijeron adiós muy amablemente, siento que la vida se ha tornado un poco confusa; parece que el tiempo se detiene o avanza de una manera diferente a la del resto del mundo y hay días que los fines de semana son mi peor tormento.
Hay días que abro los ojos y que creo que ya toque fondo, que no puedo sentirme peor y al día siguiente me siento caer por el hoyo del conejo blanco hacía el país de las maravillas.
Otras mañanas me levanto con la seguridad que es mejor no tener trabajo a tener uno que sea como aquellos seguros horribles que sentía que me querían volverme gris y fría como lo son aquellas oficinas que deben "representar a la empresa" con ropa formal.
Algunas veces me siento tan positiva y con la energía necesaria para mandar una solicitud con las suficientes ganas para que me llamen y continuar el proceso, pero pasan los días y compruebo que esas sólo son los creencias mías y que necesito más allá de sólo mi "buena energía" o lo positivo que diga mi horóscopo semanal.
He llegado a alegrarme cuando me rechazan de alguno porque al menos sé que me están leyendo y, aunque no me vaya bien, sé que es porque no es para mi y me da una pequeña luz de esperanza para continuar.
Me baño con la esperanza que los pensamientos malos sobre mi se vayan por la coladera y no vuelvan, a ratos funciona.
Desayuno vergüenza porque mi cabeza no para de mencionar que no sirvo para nada.
Me pongo a limpiar para sentir el control de algo porque la ansiedad me supera varias veces y el ver limpio el piso o un simple vaso me regala cierta sensación de paz en mi interior, aunque sea por un momento.
Necesito ordenar algo para saber que puedo ordenar mis ideas y sentimientos, siento que me he olvidado de la libertad que tenía hace varios años y al mismo tiempo siento que de tanta libertad que han tenido y tienen es la causa de mi inestabilidad emocional en la que, me apena decirlo pero, siento que he caído.
Más tarde, puede que la niebla me permita ver algún pensamiento claro y me permita escribirlo o plasmarlo en pintura y si no, me refugio en el sueño o en alguna lectura para tratar de olvidar lo insignificante que soy y que me siento.
Si nos va bien, la parte de mi que se siente pequeña despierta para decirme que necesita ver una peli que la inspiré, necesita música que le recuerde cuando era fuerte y valiente.
Llega la noche y volvemos a la caída, no me da miedo el golpe en si, me asusta el camino y que tan oscuro lo debo atravesar o que tanto soy capaz de oscurecerlo.
Me abrigo en las cobijas con la esperanza que mañana cambie algo en mi pensamiento o en mi suerte y me llegué el anuncio que estoy en un buen trabajo que me haga feliz como lo venía siendo en estos últimos años.O al menos, que se vaya esta confusión, que las lágrimas me den cierto consuelo y los pensamientos que vienen de visita no vengan acompañados de ansiedad.
Así han sido varios días (o semanas), no lo sé precisamente porque claro que también, en el camino, me he encontrado cantos y bailes, personas que muestran su apoyo incondicional y una que otra mano amiga en esta búsqueda.
Supongo que más que queja, debo agradecer esta oportunidad de crecer personal y profesionalmente aunque no lo vea o entienda en este momento.
Martes 7 febrero de 2023
Quizás porqué:Creo que hoy es un buen día para confesarte que siempre soñé con alguien como tú pero no me atrevía a aceptarlo porque pensé que los demás se burlarían de mi por soñar con tanto.
Alguien que me dedicará una canción tan hermosa como la que nos une, que me despertará con ella cuando me dormí en tu pecho.
Pensé que alguien que tuviera una frase de Shrek para responder casi cualquier cosa, alguien que se riera de mis chistes malos y que me siguiera la corriente contando historias o compartiendo chismes sólo existiría en mi cabeza.
Cuando abro los ojos me da miedo que al Amaral que conozco sólo exista en mi cabeza y en el corazón que enloqueció de tanto imaginarte, entonces pasa algo increíble, mi teléfono se enciende con un mensaje deseando buenos días o mejor aún, me volteo y encuentro que eres alguien real sonriéndome al despertar.
Tan real que puedo oír tu risa con cada cosa que nos sucede, el sonido de tu voz contar historias que nos suceden, escuchar con cuanto amor cuentas la historia como nos conocimos y como hemos llegado a estos 3 hermosos años que me has permitido conocer la inmensa felicidad.
Tan increíble que al escuchar una canción con alguna palabra que te invoqué aparezcas por arte de magia en cada nota y que con tantita suerte me tomes de la mano en el auto mientras eso sucede.
Tan hermoso que me he sorprendido bailando y cantando sin darme cuenta, que significa que contigo me siento muy libre y súper feliz. Lo que quiero decir es que me siento en armonía con el mundo cuando estoy contigo.
Tan inimaginable que una pandemia y meses separados nos han vuelto más sólidos para compartir cartas, libros y hasta momentos importantes como tu graduación, conciertos o simplemente, darle de comer a los gatitos.
Tan mágico que el tiempo vuela a tu lado, se congela en cada beso, se vuelve agua en cada platica, debate o comentario y aparecen brillitos en la mirada de ambos o las inseguridades de ambos desaparecen.
Tan precioso que me dedicará atardeceres como el de la foto y me enseñará tanto como tú lo haces o que me regalara papitas, flores, libros, apodos y peleas por dorilocos o chicharrones preparados.
Creo que le he agradecido muchas veces a la vida por dejarme conocer a alguien como tú y que estés a mi lado, te he dicho lo mucho que me encantas de todas las maneras que se me ocurren pero sigo sintiendo que me quedó corta con toda esta sensación que recorre el cuerpo cada que te veo.
Tu cielito estrellado que te adora y ama
-Minino de Cheshire-empezó, tímidamente pues no sabía si este sería de su agrado, pero aquel ensanchó más su sonrisa.
No parece descontento por ahora -díjose Alicia. Y prosiguió:
Hace mucho que no nos escribimos pero quiero que sepas que cada que veo o escucho sin querer tu banda favorita me acuerdo siempre de ti. Sé que suena a cliché pero es verdad.
Tú y esa banda son una misma coexistiendo en la realidad. Perdóname por haberme alejado así sin aviso ni una buena despedida pero sabes que la vida acá no es tan sencilla para mi y que me cuesta mucho trabajo alejarme de las personas que son importantes en mi vida o que me han aportado tanto como tú.
Sigo pensando que el haberme alejado de ese modo fue lo mejor y fue más fácil para ambas partes porque representa menos dolor.
Te confesaré que a veces cuando el silencio invade o viene algún recuerdo de tu parte te escribo cartas del tipo que siempre escribes.
Eres la chica de tinta porque estás hecha de palabras, empiezas siendo un pensamiento y te vas materializando en palabras que terminas siendo plasmada en tinta, así es como para mi te conviertes en realidad.
Sé que tú entiendes el poder de las palabras y que al mismo tiempo no alcanzan para expresar un verdadero sentimiento, lo que quiero decir es que espero que me perdones en verdad por irme así sin voltear atrás ni preguntarte tu opinión.
Sé que fui un poco muy egoísta pero sé que eres empática y me entenderás o al menos te darás una pequeña idea del porqué lo hice así.
Tengo que confesarte que a veces veo tus fotos porque me calma comprobar que te hacen muy feliz, la sonrisa que tienes es muy sincera.
De corazón deseo que seas muy feliz y que si la vida es lo suficientemente caprichosa (y tú me lo permites) podamos seguir hablando como los buenos amigos que siempre hemos sido.
Te adorodia yo
(3110221611)
|
| Tumblr |
Estoy haciendo el propósito de hacer un post diario, pero claramente no he podido cumplirlo de todo bien.
Se me ocurrió buscar en mis archivos fotos que coleccionaba hace años, robadas de tumblr, weHeart o quien sabe donde pero tengo un montón.
Al verlas, muchísimas emociones regresaron a mi cabeza y del corazón es como si las hubiera desempolvado, las volví a usar/sentir como si no hubieran pasado los años.
Me doy cuenta que no he cambiado mucho desde hace poco más de 10 años o que desde ese tiempo podía ver lo que sería en el futuro.
Puede que muestren mi verdadera esencia, aunque pasen mil años seguirá intacta y en este caso es bueno...creo.
![]() |
| Quien sabe de donde la robe hace muchos años |
Tengo tanto tiempo sin hacer esto que me vuelven las cosquillas por todo el cuerpo de una emoción latente de publicar algo hacía este hombre.
Tratar de encontrar las palabras suficientes para poder explicar lo más mínimo de todo lo lograr hacerme sentir con su voz, sus pensamientos plasmadas en letras y musicalizadas por la banda.
Plasmar mi admiración hacía él y desear estar cerca de él para contagiarme de su genialidad, de su inteligencia y visión de ver la vida.
Hacía mucho no soñaba con la banda, pero hoy mi cerebro quiso regalarme eso para convivir con Umita un ratito para que me regalará su púa y me dijera que me bajara del escenario con cuidado para que pudieran empezaran el show.
Hace unos días me acordé que sería el cumpleaños del hombre de la vida de muchas chicas que los seguimos y me dió miedo que se me olvidará.
Quiero pensar que mi cerebro me recordó que no debía olvidarlo porque este amor por ellos no se puede acabar de un día a otro.
Me acordé cuando varios años en twitter queríamos hacerlo TT sin éxito alguno. Sólo gané varios unfollows, jajajaja.
Y me acordé de mi colección de fotos que hice en tantos años atrás, que me acompañaron en mis momentos oscuros. Ojalá aquí las pueda poner y contar lindas historias de ellas porque el fotolog se borró o quien sabe que pasó. No quiero investigar.
No quería iniciar el año porque se cumplieron 10 años de un acontecimiento que marco mi vida para siempre, del que hablo siempre y que a veces siento que aunque pasen otros 100 años no lo olvidaré, ni quiero olvidarlo.
Con eso debo mencionar que este humilde blog cumplió la misma cantidad y que gracias a esos eventos me anime a abrir este espacio. Eso es para celebrarse, pero de eso ya hice post.
Estaba pensando que este año había sido como el mar, como el vaivén de las olas. Pero analizándolo mejor, para mi fue estar en medio cuando chocan 2 olas. Fue un año de muchos sentimientos encontrados.
Tan así que no pude elegir un sentimiento que predomino en la mayoría del año, porque como es obvio estuvo lleno de lágrimas de todo tipo, aprendí que si soy muy llorona pero así me amo.
No supe ni que sentí cuando me aceptaron en Yana y me tuve que despedir de Paymentez casi al mismo tiempo. Lloré porque sé que deje amigos que adoro mucho pero estaba feliz porque iba a conocer gente nueva y que aprendería mucho para seguir creciendo profesionalmente.
Me emocione con las canciones que Tessa Violet mostró y me han sacado un poco de las bandas con B.
Por un lado me alegré y me dio un sentimiento que pensé que había olvidado cuando escuché por primera vez Trinchera de los Baba.
Pero a la semana se me cruzaron los sentimientos al escuchar el Big blue, peor si parece que las canciones suenan tan hermoso y llenas de tantos sentimientos que trasmite Goyo. Muy diferentes a los de Dárgelos.
O quien sabe, seguramente los Bandalos me agarraron descuidada, me sentía como en un huracán de emociones, no terminaba de asimilar Trinchera y ya tenía que digerir el big blue.
De pilón, ese fin de semana me enganche con una canción que en la semana sirvió para acompañar una noticia de la que no puedo explicar el sentimiento que me paso por el pecho.
Con eso aprendí y seguí confirmando que mi intuición no se equivoca, agradezco enormemente tenerla.
Creo que una semana después ya estaba gritándoles a los Baba en el auditorio nacional con Amito hermoso a mi lado. Al día siguiente tener el sentimiento opuesto porque el setlist del auditorio no era lo que esperaba al 100, pero horas después ver por primera vez a los Backstreet boys con mi hermano y seguir enloquecida a pesar de tantos meses.
Enamorarme de Red y terminar llorando por cada vez que la veo porque me identifico demasiado y que sirvió para mi regalo de cumpleaños gracias a Amito.
Para cerrar el mes, por un twinkie pude agarrar a Katherine y al día siguiente estar en shock por la noticia de una vecina. Entender que en verdad la vida es hoy y no hay más.
Iniciar el medio año adoptando a los hermanitos Fili y Lili que con Katita han formado una linda familia en la que me adoptaron.
Regresar a Chignahuapan donde no sabía si lloraba de alegría o nostalgia por recordar todo lo que pasamos la última vez que fuimos con mi abuelita.
Convivir un ratito con Pau, Jesús, Bruno, Abi y Ci después de mi salida, con más confusión de sentimientos por no saber que platicarles de como me estaba yendo, pero eso si, las risas no faltaron.
Meses antes me llegó el big blue y juré que no descansaría hasta tener mis discos firmados por ellos, si se podía tener foto y aunque sea unas palabras de ellos hacía a mi, en julio cumplí esa auto-promesa, al día siguiente delirar en su show.
Tuve pensamientos feos por varios días y sigo creyendo fervientemente que fueron ocasionados por el covid que me ataco por casi 2 semanas en sentido físico y emocional.
Por un momento llegué a pensar que la segunda mitad sería tranquila porque ya había estado agitada la primera parte, pero parece que es el mejor momento para que la vida se ría y diga: no mi ciela.
Para mediados de agosto tuvimos que despedirnos de la Minita después de semanas de sufrir con ella y varios días después más sentimientos encontrados por la aparición de Frijolito.
Otra mezcla porque pensé que no quería y no se quedaría conmigo porque en verdad no me quería, pero después de un estar llorando porque me eligió y me muestra su cariño y agradecimiento diario al ronronearme.
Querer creer que la Minita no nos quiso dejar solas porque necesitábamos completar la nueva familia que empezó con Katita.
Pasar por un mal rato y llegar a pensar/sentir que podía perder a Amito por una tontería mía...pero es mejor no entrar en detalle.
Y después de tanta planeación llegó el viaje a Cancún que creo que ha sido el punto máximo de sentimientos en el año. O bueno, ya ni sé.
Por un lado estaba super feliz de volver a ver y sentir el mar, por visitar a mi primo y tener aventuras con Pau y tener cosas que escribir que viví y sentí yo solita.
Aunque por otro lado, estaba cerca la fecha de mi abuelita y tener más recuerdos ella, oír su voz regañándome que hacía tan lejos de casa yo sola y al mismo tiempo tener la seguridad que me cuidaba.
Sentir muchísimo miedo pero que necesito abrazarlo y sentirlo para poder disfrutar todo. Que todo es cosa de actitud y con eso se logran fotos increíbles, buenas amistades y muchas aventuras que redactar.
Llorar en medio del mar para regresar un poco de sal y que se hiciera osmosis para sacar a alguien que con sus acciones vuelve a reafirmar que mi amistad no valió nada para él y que es mejor dejar que se hunda como piedra.
Regresar y pensar que debía cancelar mis sentimientos por tanto trabajo que se me vino encima sin saber de donde llego tanto, por un lado estar agradecida y por otro lado querer escapar.
Recordar las palabras y la pregunta que me hizo el psicólogo al querer estar haciendo algo más artístico que estar sentada frente a una pantalla.
Sentirme sexy, famosa y creativa con mi disfraz de este año, lo mejor fue que estuve acompañada por mi Homero y eso nos elevo muchísimo para entender que somos el complemento perfecto.
Estar cansada física y mentalmente pero que basta con hablar tantito con Amaral para que la pila se renueve en toda yo.
Volver a llorar en los conciertos de navidad y estar haciendo berrinche que ya quería que se acabaran. Ir a la fiesta y pasarla bien con Pau, mi mamá y mi hermano juntos, pero después estar preocupada por mi power ranger rojo por tener tanta fiebre.
Estar alegre porque mi mamá ya no tendrá que levantarse temprano y al mismo tiempo verla un poco triste por dejar su rutina de tantos años y dejar atrás a sus amigxs.
Y finalmente, que Amito me tomará una foto que hasta el día de hoy me sigue encantando y al día siguiente hacer tanto berrinche por cualquier bobada.
Entender que así son los años, caprichudos y cambiantes. Saber disfrutar cada momento porque no duran para siempre.
Lo que más me gusto del año, eso si, fue que hice muchos outfits que me dejaron satisfecha con fotos increíbles. Que reí, lloré, grité, me enojé y me alegré intensamente con cada cosa que paso en estos meses que sólo puedo estar agradecida por tantas cosas lindas que me suceden y del gran privilegio que tengo a pesar de todo.
Gracias por leerme los pocos post que hice este año. Ojalá que el próximo mis letras regresen un poco más y pueda tener más noticias de este asunto.
Ojalá que este cenando muy rico y que el próximo año le traiga mucho éxito, paciencia, emociones y cumpla o se acerque un poco más a lo que su corazón desee.
Vamos a pensar que es natural, así es como las cosas pasarán
Puede que sólo haya conocido a los baba para llegar a esa canción y sentirme cobijada por ella.
Ojalá pudiera recordar lo que pasó a mis 11 años para poder tener más certeza de que son años más catastróficos de lo normal.
Ponle que no catastróficos, pero si fuertes que hacen que cambie el rumbo que llevo. Son como esas sacudidas que necesitas para quitar el aire y que todo adentro se pueda acomodar mejor.
Sólo tengo el recuerdo que a los 22 me enfrenté con una parte nueva de mi que no sabía que podía existir de dentro de mi y mucho menos, imaginé que fuera capaz de salir de aquella parte y aceptarla para que no sea un lugar tan hostil.
Y no voy a negar que los 33 me asustan por esta creencia medio boba que podré decir si es cierta o no al finalizarla.
Vamos a pensar que es natural, así es como podés vivir en paz
Y ojalá las palabras pudieran expresar todo lo que pasa en todo mi ser cada que escucho la canción. Todo esto porque el próximo martes es mi cumpleaños y bueno, tenía que decir esta creencia que me aqueja (?).
Si tuviera que elegir un color para la Mina sería morado, siento que lo es porque le combina bien con su pelo negro, le resalta bien los ojos enormes de color verde clarito y su pancita tan característica muy de ella.
Con su voz que gritaba cuando quería agua o necesitaba salir, al decirte salud e ir platicando el otro día de regreso del veterinario en la camioneta.
Con el sonido curioso que hacía al querer morderte como chicle y espantar a más de uno cuando lo intentaba con desconocidos.
Con lo maternal que es al morderte los dedos si los sacabas fuera de las cobijas o adoptar como sus bebés al Lucho y su hermano.
Y al mismo tiempo con lo infantil que es cuando quiere que le den agua en la mano de mi mamá o no se la tomaba.
Morado porque su nombre viene por WilhelMina Harker de la novela de Bram Stoker, Drácula. Muy vampiresco el color, claro.
De hecho, por ese amor maternal que siempre la caracterizó sospechamos que se está sacrificando por nosotros. Es curioso el trabajo de la muerte.
Todo empezó a tomar forma desde el martes 9 de agosto que me di cuenta que empezó a hacer pipi muy amarillo, una voz dentro de mi me grito que podrían ser los riñones e inmediatamente después vino el recuerdo que mi mamá hace casi un mes se sentía mal de lo mismo; fue cuando entendí que un alguien estaba presente, alguien que todos en el mundo la conocemos y nadie, absolutamente nadie se escapa de ella.
Una visitante se hizo notar, quien sabe en que momento llegó, cuanto duraría su estancia, si estaba cómoda...Lo único seguro era que reclamaba una vida y probablemente, la pequeña Mina se interpuso.
Eso me hizo recordar la historia que siempre contaba mi abuelita entre el gato y el diablo/muerte.
Por si quiere oír/ver la historia que más o menos nos contaba. O eso quiero creer y por eso no me cansaré de agradecer a nuestra gatita que hasta el último momento se lo repetimos.
Los primeros estudios mostraban bastante cosas anormales, una inflamación en algún lugar de su pequeño cuerpo, por los síntomas, daban indicios que probablemente era el hígado, así que al día siguiente fui otra vez para que me dieran el medicamento y la explicación que se podía curar, pues el hígado es muy noble.
Lo que si era urgente era darle de comer porque se seguía debilitando sin alimento y agua, debo aclarar que obvio que le daba alimento pero ella lo rechazaba o era muy poca la cantidad que ingería.
Se me advirtió que si no comía por sí sola, tenía que llevarla para que lamentablemente le pusieran una sonda para que ganara fuerza.
Todo el camino de regreso del veterinario, la visitante me tomó de la mano y me susurraba que no peleará, yo no escuché, no quería y espantaba esas ideas con recuerdos de como fue cuando llegó, lo gordita y cariñosa que siempre había sido hasta ese día.
En casa me arme de valor y trate de vestirme con la mayor energía positiva que pude para subir a alimentarla con una comida especial para que ganará fuerza, de eso dependía si la Minita quería que peleara o no con la visitante que estaba sentada/acostada a su lado.
Al acercar el plato, mi cara se iluminó porque estaba comiendo, no aguanté y me puse a llorar, le dije a mi negrita que se pondría bien.
Le informé a mi hermano todo lo que había pasado, quedamos en que al día siguiente la llevaríamos a sacar un ultrasonido abdominal para saber que podíamos hacer.
Era tanta mi "alegría" porque había comido y tomado tantito suero que hasta se me olvidó mi ansiedad para llamar por teléfono.
Al día siguiente la llevamos al estudio y cuando me la entregaron, me dijeron que era una gatita muy buena porque se había dejado hacer todo lo necesario sin poner queja alguna.
Debía esperar como 2 horas máximo para que me entregaran la interpretación y los resultados. Fuimos al walmart y mientras esperábamos en el carro la saque de la cama, exploró y al final se quedó acostada debajo del asiento de mi hermano.
Me olvidé por completo de los resultados en todo ese tiempo y después de alimentar a todos los demás gatitos abrí mi mail y leí lo que no me imaginaba.
Las buenas noticias: El hígado no presentaba daño ni nada fuera de lo común. La mala: es que todos los demás órganos si. La muy mala: los intestinos presentaban la mayor; la peor: se trataba de un linfoma alimentario con el inicio de daño renal.
Tal vez ese día, la visitante se rió de mi porque ya me había dicho que no valía la pena la lucha y sólo Mina estaba pagando las consecuencias o, tal vez me consoló por la mini batalla pero fugaz pelea que acepte y perdí velozmente.
Después de eso, el futuro se hizo real y empecé el doloroso proceso de aceptación poco a poco que ahora agradezco que haya sucedido así porque el día de la despedida pude estar un poco más fuerte para mantenerme tranquila y ayudar a mi hermano y mi mamá con el proceso.
Incluso a ella a brindarle paz para que tampoco le doliera mucho el dejarnos, con esa paz decirle las palabras adecuadas que mi cerebro creyó convenientes para hacer una buena despedida de no arrepentirme de haber olvidado algo.
Por suerte, el fin de semana parecía estar más animada, tal vez porque estaba mi hermano y mi mamá con ella o quizás sólo fue casualidad, para el lunes cuando me desperté estaba en mis piernas y otra vez cabizbaja.
Le insistí a que comiera y casi no quiso, estaba trabajando con ella a mi lado acostada, de pronto se bajo de la cama y fui testigo de que hizo popo completamente líquido, hasta pensé que había orinado pero el olor confirmaba los estudios.
Cuando paré de llorar por enésima vez, llamé para ir al centro médico para gatos (ceme gatos) y la cita nos la dieron para las 5. Mi hermano llegó y la llevamos.
Es curioso como al ver a mi hermano su carita cambiaba, como que podía voltear a ver a aquella visitante y decirle que la dejara estar más tiempo con él o aquella visitante se tentaba el corazón y la dejaba disfrutar mejor el tiempo con mi hermano.
Después de un buen chequeo, preguntas muy muy específicas, otro mini análisis y con la mayor empatía del mundo nos confirmaron la batalla que había perdido desde el sábado, nos aconsejaron que lo mejor era dejarla ir porque no tenían muchas opciones porque al parecer la enfermedad iba avanzando muy rápido y lo más seguro era que el inicio de un gran gran sufrimiento para ella.
Para el martes creo que me convertí en zombie o no sé qué pasó, el tiempo pasaba muy raro y me jugaba bromas, salimos al sol y la Estrella no se apartaba de ella.
La Minita se quedó conmigo toda la tarde y al ver semejante acto de valentía me propuse ya no llorar, al menos no frente a ella para darle fuerza y tranquilidad. Antes de que llegará mi mamá del trabajo hablé con ella y le agradecí los 14 años que estuvo con nosotros, incluso el interponerse para que mi mamá estuviera bien.
Ya no sabía ni que más decirle para hacerle entender todo el amor que se le tiene. Al día siguiente mi hermano vino a pasar tiempo con ella antes de la hora y se me sigue estremeciendo el corazón de sólo recordar aquellos momentos previos.
Cada quien tuvo minutos con ella y yo aproveché para lo reafirmar lo que ya había dicho antes. No paraba de decirle que ya no quería verla sufrir, pero ahora entiendo que también se lo decía para hacerme entender a mi misma y convencerme que era la mejor manera de pagar tanto amor, maullidos, ronroneos, alegrías, travesuras y enojos momentáneos, no merecía ni un minuto más de dolor.
El pasado miércoles 17 de agosto, la visitante se llevó a una gatita que le gusta ronronear para hacerte dormir y que no te sientas solx, que si estornudabas te decía salud y gracias si le abrías la puerta.
Una minina que se lleva bien con todos y que la vamos a extrañar mucho, que su ausencia aún duele y que espero que cuando nos entreguen las cenizas las lágrimas y el dolor se vayan poco a poco.