Ha pasado un año de lo ocurrido con mi hermoso Rommel y aún lo extraño como desde aquel día, hay días que aún siento que está en el patio, echadito en su lugar de siempre esperando a que salga a comprarle su concha de chocolate, que me moverá su rabito, veré sus hermosos ojos y se dejara abrazar o hacerse el gracioso cada vez que me veía triste o simplemente darme su pata.
Es increíble cómo te cambia la vida un perro...sobre todo si es como mi perro que sigo amando, después de todo más que un perro fue y es mi amigo más querido y fiel de toda la vida.
Es increíble cómo te cambia la vida un perro...sobre todo si es como mi perro que sigo amando, después de todo más que un perro fue y es mi amigo más querido y fiel de toda la vida.

