El viernes después de no se cuantos meses de hablar vía twitter con una de mis amigas sónicas, al fin la conocí en persona. La cita fue a las 3:30 de la tarde en la estación del metro Flores Magon abajo del reloj, dirección Buenavista.
Como yo venía en dirección contraria, tuve que subir por unas escaleras que a mi parecer están muy pequeñas para la cantidad de gente que se acumula en la mañana, camine por un puente para cruzar al otro lado, a ciertos metros vi que estaba ella como había descrito que iba a ir vestida y reconocerla. El corazón se empezó a acelerar y las piernas a temblar un poco, pues no creí que la conociera. Camine un poco más aprisa para decirle un ¡hola! y sonreír hasta más no poder.
El encuentro fue corto, pero muy lindo, ahora espero que para cuando haya un concierto de los Baba o algún evento, vaya con ella si mi amiga se raja, jajaja.
De regreso a casa (vaya que tuve tiempo de sobra para pensar e imaginar cosas) venía pensando en mis amigos de Argentina con los que comparto más cosas que con mucha gente de acá y que LOS AMO más de lo que pueden creer; imaginando que me pondré mucho más loca cuando los tenga enfrente de mí, deseando que sea muy pronto...creando mil historias para cuando vengan o yo vaya de visita.
